Diego González Moro, un artista autodidacta de Nava de Sotrobal
NAVA DE SOTROBAL
Cuenta Diego González Moro que debe todo en la vida a dos personas. Una, su cuñado que le proporcionó trabajo en una empresa de metalurgia donde aprendió todas las vertientes del oficio, y otra, su tío, sacerdote jesuita, que le facilitó la entrada en una escuela de Artes y Oficios en la que le dieron las únicas clases que ha recibido en su vida sobre dibujo y talla de madera.
“Yo estaba en Valladolid haciendo la mili cuando mi tío se interesó por mí y me ayudó a entrar en ese colegio donde me enseñaron cosas que desconocía, como las proporciones o la perspectiva”, comenta este artista de Nava de Sotrobal.
Son muchos años dedicados ya a crear figuras y también a pintar, pero como él dice, prefiere tallar la madera porque es una actividad que puede realizar casi en cualquier momento y lugar. “La pintura me exige estar en casa, pero la madera puedo llevarla siempre conmigo y aprovechar cualquier rato para avanzar en el trabajo”. De hecho, esta labor le ha hecho tan reconocible que un antiguo compañero del servicio militar lo identificó, décadas después de haberse visto por última vez, al verlo tallar en un parque de Madrid. “Supo que era yo porque ya en la mili llevaba la madera y las herramientas siempre conmigo”, explica.
Diego González Moro reside en Madrid, en el barrio de Quintana, aunque no deja pasar más de tres meses sin volver a Nava de Sotrobal, con visitas a Villar de Gallimazo de donde procede su esposa. En todos esos lugares hay muestras de su arte, sobre todo en Nava de Sotrobal, donde desde principios de año se exponen buena parte de sus obras en un edificio municipal. Esas obras representan principalmente motivos taurinos –“la parte buena y mala de la tauromaquia”, señala-y ya fueron expuestas en otras ocasiones, como en la Casa de Valladolid de Madrid o en la peña taurina del Niño de la Capea, también en Madrid.
Buena muestra de sus obras más recientes es el Via Crucis que está a punto de finaliar–le quedan dos estaciones- y que se puede contemplar en la iglesia parroquial de Nava de Sotrobal. Año a año, cada verano que regresa al pueblo, ha ido entregando a la parroquia las diferentes estaciones, que han sido bendecidas por los sucesivos párrocos del municipio. “Tardo cerca de un año en terminar cada una, y he conseguido prácticamente mi propósito, que era aguantar los catorce años necesarios para completar el Via Crucis; ya sólo me quedan dos caídas”, comenta divertido.
Como dijo en la carta que dirigió al pueblo cuando donó la primera de las estaciones: “estos trabajos van para la iglesia donde me bautizaron, en la que tomé la Primera Comunión y donde fui monaguillo; no sé si están bien o mal, pero sí puedo decir que están hechos con mucha ilusión y amor”.


















Conocí a D. Diego González hace bastantes años cuando mi padre me lo presentó, en el centro de trabajo donde coincidimos y tanto alli como cuando nos ha visitado siempre hemos recibido de él, un cariño sincero; eso es lo que tambien transmiten todos sus trabajos, hechos con el corazón y que espero pueda disfrutar mucha gente.
En casa guardo tambien uno de ellos.
Diego continua trabajando con esa ilusión y busca otro proyecto cuando termines el Via Crucis.
un cariñoso saludopara ti por si lo lees.
Querido Diego hoy 24 de dic.2011, acabo de ver tus trabajos y me e quedado sorprendido de tu arte.Yo guardo con cariño las obras de arte que me regalaste cuando trabajábamos juntos en la fabrica.Un abarzo muy fuerte.
Acabo de conocer a Diego en el metro,estaba tallando una figurita de un rey mago y me he puesto a hablar con el sin saber quien era.Hemos hablado de todo un poco ya que teníamos la misma direccion,luego me ha dado su pagina web.En estos momentos me encuentro totalmente impresionado de la calidad que tiene este hombre como artista!!! Aparte de la calidad humana que me ha demostrado….da la casualidad q me dedico al mundo del arte por la rama del cine, y conozco muchos artistas!!! Pienso hacer publicidad de esta pagina entre todos mis contactos!!! Encantado de conocerle Diego!!! Un abrazo!!!
Hablé con este señor este fin de semana en el Retiro de Madrid, todo un encanto de persona.
Estaba vendiendo bastones de madera con figuras que el mismo hacia a mano delante de todos los viandantes..
Los vendía super baratos, lo hacía por hobbie.
Me contó un poco su historia, y la verdad que daba gusto escucharle, como dije anteriormente un encanto de persona.
Espero le vaya muy bien.
Saludos
Me alegra saber de Diego. Gracias por vuestros comentarios.
Excelente persona, entrañable. Hace unos día tuve la oportunidad de conocerle cuando me disponía a llevarle unas botellas de agua a madre; me quería incluso ayudar a subirlas, que pocas personas quedan así.
Como artista… que decir, algun día pasaré por Nava para rendirle el homenaje que se merece. ¡Dios le guarde muchos años!
Un abrazo muy fuerte